Sabermetría

Quién domina el conteo

Ochenta y dos lanzadores dominicanos y quince de los mejores de las Grandes Ligas, medidos lanzamiento por lanzamiento desde 1989. Pedro Martínez queda primero de los noventa y siete — y no por ser el mejor en nada.

Por Alberto Perdomo · 7 Oct 2026 · 21 min de lectura
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En Quién decide mejor en el plato se le puso precio a cada decisión de los bateadores: cuánto le costó o le rindió a su equipo cada vez que uno le hizo swing al lanzamiento o lo dejó pasar.

En cada uno de esos lanzamientos había un hombre en el montículo. La misma pelota, el mismo conteo, el mismo movimiento en la expectativa de carreras — solo que para él con el signo al revés. Lo que el bateador ganaba, el lanzador lo perdía.

Y del otro lado el retrato cambia. Entre los bateadores, decidir bien y producir resultaron ser dos cosas casi separadas: Manny Ramírez y Alex Rodríguez decidían como el montón y bateaban como pocos. Entre los lanzadores no pasa eso. Aquí dominar el conteo y evitar carreras son casi la misma medida. Lo que cambia de un lanzador a otro no es si fue bueno, sino por qué camino llegó a serlo.

Si no leyó el otro artículo, lea esta parte

Todo lo que sigue descansa sobre una sola idea, y es esta: un strike en 3-2 vale siete veces y media lo que vale un strike en el primer lanzamiento. No todos los strikes son el mismo strike, ni todas las bolas la misma bola.

Los detalles están en el artículo de bateadores, en la sección "Un strike en el primer lanzamiento y un strike en 3-2 no son el mismo strike". Con eso basta para seguir aquí.

Qué se cuenta y qué no

Cada lanzamiento cae en una de cinco casillas:

  1. El bateador la deja pasar y es bola.
  2. La deja pasar y es strike.
  3. Le tira y falla.
  4. Le tira y da foul.
  5. Le tira y pone la pelota en juego.

Las cuatro primeras mueven el conteo, con la excepción que usted ya está pensando: el foul con dos strikes lo deja donde estaba. La quinta cierra el turno. Y cada uno de esos movimientos vale distinto según en qué conteo ocurra, cuántos outs haya y quién esté en base.

Y hay una casilla que necesita aclaración. Cuando el bateador pone la pelota en juego, aquí no se cuenta lo que pasó — si fue jonrón, sencillo o rolata al short. Se cuenta lo que vale en promedio poner la pelota en juego en ese conteo.

En el artículo de bateadores eso era una concesión que costaba. Aquí es lo contrario: es exactamente lo que dice la sabermetría desde hace treinta años, que el lanzador controla poco lo que ocurre después de que la pelota es puesta en juego.

Todo se compara contra el lanzador promedio de esas mismas temporadas. El resultado se lee como carreras evitadas por cada 100 lanzamientos. Cero es el promedio. Positivo quiere decir que dejó al equipo contrario en peor posición que un lanzador cualquiera. Negativo, que lo dejó en mejor posición: le costó carreras a su equipo.

El artículo considera a los dominicanos que lanzaron desde 1989 y tiraron 8,000 lanzamientos o más en su carrera, hasta 2025.

El corte está en 1989 porque ahí empiezan los datos. El registro de lo que pasó en cada lanzamiento, uno por uno, arranca al final de los ochenta. Más atrás no existe, ni para los dominicanos ni para nadie.

Los 82, de mejor a peor

La tabla que viene trae a los 82 ordenados de mejor a peor. Antes de mirarla, cuatro columnas hay que leer. Por 100 es la que ordena: carreras evitadas sobre el promedio por cada cien lanzamientos. Carreras es lo mismo acumulado en toda la carrera, así que premia dominar el conteo y además durar.

Las otras dos parten el número en sus dos mitades, y son la parte interesante. Las dos palabras vienen del béisbol de siempre, pero aquí quieren decir algo más estrecho:

Comando es lo que pasa cuando el bateador no le tira. Bola o strike cantado.

Stuff es lo que pasa cuando el bateador sí le tira. Swing en blanco, foul o batazo.

Una aclaración sobre la palabra. "Stuff" en el béisbol se refiere a lo que trae la pelota: velocidad, rompimiento, rotación, el repertorio del hombre. Hay hasta una métrica moderna que lo mide así, Stuff+, y que a propósito no mira lo que pasó después del lanzamiento.

Esta columna no es precisamente eso. No sabe a qué velocidad venía la pelota ni cuánto rompió. Lo único que sabe es en qué terminó el swing: en blanco, foul o batazo. Y eso es, al final, lo que uno mira para decir que un lanzador tiene buen stuff. Aquí no se mide el spin rate, ni cuántas pulgadas se apartó del camino recto. Se mide lo que le costó al bateador haberle tirado.

Con "comando" pasa algo parecido y más leve: aquí no es la puntería medida contra un blanco, sino lo que le costó o le rindió cada lanzamiento que el bateador decidió dejar pasar.

#LanzadorRolAñosLanzamientosCarrerasPor 100ComandoStuff
1Pedro MartínezAbridor1992-200942,505+488.1+1.148−1.359+3.890
2Octavio DotelRelevista1999-201316,156+158.3+0.980−2.107+4.160
3Armando BenítezRelevista1994-200813,005+100.8+0.775−2.356+4.527
4Héctor NerisRelevista2014-202510,456+78.5+0.751−2.173+3.688
5José ValverdeRelevista2003-201410,641+75.7+0.712−1.980+3.608
6Rafael SorianoRelevista2002-201510,353+73.6+0.711−1.608+3.096
7José Rijo*Abridor1989-200220,528+134.7+0.656−1.528+3.241
8Freddy PeraltaAbridor2018-202516,186+97.6+0.603−2.156+3.742
9Dámaso MarteRelevista1999-20108,657+50.8+0.587−1.659+3.561
10Danny SalazarAbridor2013-20199,980+57.9+0.580−2.136+3.364
11Kelvin HerreraRelevista2011-20208,221+46.3+0.563−1.904+2.873
12Joel PeraltaRelevista2005-201610,537+56.0+0.531−1.664+2.905
13Carlos EstévezRelevista2016-20258,258+43.6+0.528−2.024+3.061
14Michael PinedaAbridor2011-202216,078+80.5+0.501−1.491+2.436
15Luis VizcaínoRelevista1999-20099,251+44.6+0.483−2.371+3.556
16Carlos MármolRelevista2006-201410,667+51.0+0.479−2.054+4.443
17Francisco CorderoRelevista1999-201214,539+69.1+0.475−2.202+3.734
18Cristopher SánchezAbridor2021-20258,013+37.6+0.469−1.429+2.390
19Pedro StropRelevista2009-20218,180+33.8+0.413−2.493+3.739
20Luis SeverinoAbridor2015-202517,683+69.6+0.394−1.758+2.644
21Joaquín BenoitRelevista2001-201718,406+71.2+0.387−2.584+3.601
22Melquíades RojasRelevista1990-19999,671+35.8+0.370−2.973+3.556
23Luis CastilloAbridor2017-202523,247+83.3+0.359−2.209+2.924
24Carlos VillanuevaRelevista2006-201616,068+52.6+0.327−1.746+2.819
25Esteban YanRelevista1996-200611,439+36.5+0.319−2.189+3.195
26José De León*Mixto1989-199514,091+44.6+0.316−2.233+3.372
27Mélido Pérez*Abridor1989-199517,851+53.9+0.302−2.506+3.592
28Guillermo MotaRelevista1999-201214,316+40.8+0.285−2.348+3.215
29Félix RodríguezRelevista1995-200610,404+29.4+0.283−2.683+3.778
30Domingo GermánAbridor2017-20248,626+24.3+0.281−1.977+2.577
31Santiago CasillaRelevista2004-201810,501+29.4+0.280−2.326+3.337
32Pedro AstacioAbridor1992-200633,171+87.4+0.263−1.678+2.762
33Cristian JavierMixto2020-20259,281+23.8+0.257−2.350+3.201
34Carlos MartínezMixto2013-202115,183+37.0+0.244−1.975+2.662
35Fernando RodneyRelevista2002-201916,504+38.8+0.235−2.216+3.347
36Jeurys FamiliaRelevista2012-20239,183+21.3+0.232−2.439+3.310
37Juan Carlos CruzRelevista2001-201211,766+25.4+0.216−2.613+3.920
38Wandy RodríguezAbridor2005-201525,598+52.8+0.206−1.718+2.603
39Juan GuzmánAbridor1991-200024,149+49.5+0.205−3.028+3.895
40Frankie MontásAbridor2015-202512,990+25.0+0.193−2.116+2.562
41Ervin SantanaAbridor2005-202139,282+70.1+0.179−1.791+2.489
42Odalis PérezAbridor1998-200821,135+36.7+0.173−1.904+2.474
43Juan NicasioRelevista2011-202012,676+21.1+0.166−1.806+2.397
44Johnny CuetoAbridor2008-202435,908+58.8+0.164−1.890+2.383
45Bartolo ColónAbridor1997-201853,391+80.9+0.152−1.304+1.832
46Framber ValdezAbridor2018-202516,348+24.9+0.152−2.020+2.740
47Héctor CarrascoRelevista1994-200713,068+19.5+0.150−2.962+3.590
48José LimaAbridor1994-200624,466+36.1+0.148−2.030+2.354
49Alexi OgandoRelevista2010-20188,373+10.4+0.125−1.973+2.476
50Sandy AlcántaraAbridor2017-202516,385+19.8+0.121−1.819+1.936
51Reynaldo LópezMixto2016-202513,622+14.8+0.108−2.196+2.538
52Ubaldo JiménezAbridor2006-201731,798+29.3+0.092−2.133+3.070
53Ramón Martínez*Abridor1989-200128,817+23.6+0.082−2.546+3.361
54Antonio AlfonsecaRelevista1997-20079,339+7.4+0.080−2.484+2.649
55Claudio VargasMixto2003-201013,167+10.5+0.080−2.130+2.758
56José JiménezRelevista1998-20048,309+5.4+0.065−1.918+2.479
57Francisco LirianoAbridor2005-201929,842+19.4+0.065−2.559+3.302
58José Mesa*Relevista1990-200724,328+10.9+0.045−2.621+2.976
59Amaury TelemacoMixto1996-20058,605+2.6+0.030−2.369+2.680
60Alex ColoméRelevista2013-20238,568−0.6−0.007−2.279+2.398
61Ramón OrtizAbridor1999-201323,036−5.6−0.024−2.458+2.596
62Salomón TorresRelevista1993-200813,250−3.2−0.024−2.551+2.962
63Carlos PérezAbridor1995-200011,673−2.9−0.025−2.012+2.054
64Rafael MonteroRelevista2014-20259,335−2.4−0.026−2.596+2.919
65Yordano VenturaAbridor2013-20168,898−3.7−0.042−2.103+2.383
66Brayan BelloAbridor2022-20258,990−5.6−0.063−2.179+2.333
67Iván NovaAbridor2010-202020,552−19.1−0.093−1.891+1.907
68Luis GarcíaRelevista2013-20259,466−11.4−0.120−2.869+2.986
69Edinson VólquezAbridor2005-202026,328−37.6−0.143−2.282+2.610
70Alfredo SimónMixto2008-201612,466−18.6−0.150−2.146+2.076
71Hipólito PichardoRelevista1992-200212,201−19.3−0.159−2.510+2.594
72Jesús SánchezMixto1998-20048,787−16.6−0.188−2.926+3.187
73Julián TavárezRelevista1993-200922,674−44.9−0.198−2.480+2.773
74Julio SantanaMixto1997-20068,015−17.6−0.219−3.035+3.115
75Víctor SantosMixto2001-200710,688−23.9−0.224−2.524+2.850
76Miguel BatistaMixto1992-201232,332−72.9−0.226−2.566+2.664
77José MercedesMixto1994-20038,952−21.8−0.243−2.223+2.078
78Jorge SosaMixto2002-201012,974−34.9−0.269−2.547+2.475
79Roberto HernándezAbridor2006-201621,767−60.1−0.276−2.231+2.008
80Wily PeraltaMixto2012-202215,116−42.7−0.282−2.485+2.400
81Daniel CabreraAbridor2004-200915,745−70.5−0.448−3.053+3.173
82José UreñaMixto2015-202516,563−78.2−0.472−2.634+1.958
Tabla 1. Los 82 dominicanos con 8,000 o más lanzamientos. Carreras evitadas sobre el promedio, no carreras que el equipo dejó de recibir. El asterisco marca a los que debutaron antes de 1989: la cuenta empieza en 1989, así que a ellos les falta el principio de la carrera.

Pedro Martínez encabeza con +1.148 carreras evitadas por cada 100 lanzamientos, y no por poco: el segundo abridor de la lista es José Rijo con +0.656. En el artículo de bateadores, Juan Soto le sacaba +0.190 al segundo. Pedro le saca casi medio punto al suyo.

Para ver de qué tamaño es ese medio punto: réstele a Rijo la misma distancia que Pedro le sacó a él y da con Johnny Cueto, que quedó en la posición 44. Entre Rijo y Cueto hay catorce abridores dominicanos. Entre Pedro y Rijo no hay ninguno.

En el acumulado la distancia es todavía más grande. Pedro evitó +488.1 carreras sobre el promedio. El segundo, Octavio Dotel, +158.3. Pedro tiene tres veces lo del que le sigue. Hay que juntar a los cuatro que vienen detrás —Dotel, Rijo, Armando Benítez y Freddy Peralta— para pasarlo, y apenas: +491.4 entre los cuatro contra +488.1 de él solo.

Comando y stuff no vienen juntos

Vuelva a la Tabla 1 y mire sus dos últimas columnas. Hay algo raro: todos los comandos son negativos y todos los stuffs son positivos.

No es un error. Cuando el bateador no hace swing, al lanzador le va mal en promedio: el bateador deja pasar sobre todo lo que va fuera de la zona, así que de cada 100 lanzamientos que no le tira, 68 terminan en bola y solo 32 en strike cantado. Y cuando sí hace swing, al lanzador le va bien, porque seis de cada diez swings no llegan a nada. Eso le pasa a todos por igual; lo que separa a un lanzador de otro es por cuánto.

Lo que importa es que las dos columnas van en direcciones opuestas. Quien tiene mejor comando tiende a tener peor stuff, y al revés. No es una regla de hierro, pero la relación está ahí y apunta clarísimo.

Los dos extremos de la lista lo dicen todo:

ComandoStuffPuesto
Bartolo Colón1 de 8282 de 8245
Armando Benítez53 de 821 de 823
Pedro Martínez2 de 826 de 821
Tabla 2. Los dos extremos de la lista y Pedro. El puesto de cada uno dentro de los 82, columna por columna.

Bartolo Colón tiene el mejor comando de los 82 dominicanos y el peor stuff de los 82. Es el retrato exacto del hombre que ponía la pelota donde quería y sin escondérsela a nadie. Quedó 45.

Armando Benítez es lo contrario: el mejor stuff de la lista y comando de mitad de tabla para abajo. Quedó tercero.

Y Pedro es el único que está entre los seis mejores de las dos columnas.

Colón y Benítez no son rarezas: son los extremos de algo que se repite en toda la lista. Partí a los 82 por la mitad en cada columna —arriba o abajo del promedio— y quedan cuatro grupos:

CuántosPor 100 medioPuesto medio
Comando alto y stuff alto14+0.62012
Comando bajo y stuff alto27+0.19240
Comando alto y stuff bajo27+0.17443
Comando bajo y stuff bajo14−0.17271
Tabla 3. Los 82 repartidos según si quedan arriba o abajo de la mitad en cada columna.

Los dos extremos no sorprenden: el que tiene las dos cosas termina arriba —los catorce, sin excepción, con número positivo— y el que no tiene ninguna termina abajo. Lo interesante son los dos grupos del medio.

Al que solo tiene comando le va casi igual que al que solo tiene stuff: puesto 43 contra 40. Una sola de las dos mitades no alcanza para llegar arriba. Pero tampoco hunde a nadie: de los 27 que solo tienen comando, 22 terminaron con número positivo. Bartolo Colón, el caso más extremo de todos, quedó 45 de 82.

Hay otra cosa en esas columnas. La distancia entre el mejor y el peor en stuff es una vez y media la distancia entre el mejor y el peor en comando. O sea que lo que más separa a un lanzador de otro no es dónde coloca sus lanzamientos, sino cuántas veces logra que el swing no llegue a nada.

Comando no es no dar bases por bolas

Queda ver qué tanto se parece la columna de Por 100 —las carreras evitadas por cada cien lanzamientos— a lo que ya se sabe de un lanzador.

Los números de abajo van de −1 a +1 y miden qué tan de la mano van dos cosas:

  • Cerca de +1: suben y bajan juntas. El que sale alto en una, sale alto en la otra. Ponches y swings en blanco van así, en +0.95: el que hace fallar muchos bates poncha mucho, siempre.
  • Cerca de −1: van al revés. El que sale alto en una, sale bajo en la otra. Ponches y pelotas puestas en juego van así, en −0.92: mientras más poncha, menos pelotas le batean.
  • Cerca de 0: no tienen nada que ver. Saber una no le dice nada de la otra. Bases por bolas y jonrones permitidos van así, en −0.10: saber cuántas bases por bolas regala un lanzador no le dice a usted cuántos jonrones le sacan.

Mientras más lejos del cero, en cualquiera de las dos direcciones, más fuerte la relación.

Relación con Por 100
Efectividad Independiente de la Defensa (FIP−)−0.764
Efectividad ajustada (ERA−)−0.730
Ponches+0.778
Bases por bolas−0.091
Tabla 4. Cuánto se parece la columna de Por 100 a las estadísticas conocidas. En FIP− y efectividad ajustada, menos es mejor, así que la relación sale negativa.

La primera línea, sin adornos: dominar el conteo y evitar carreras son en gran parte lo mismo. Por 100 no descubre a nadie que el FIP− y la efectividad ajustada no hubieran descubierto ya.

Y ahí está la diferencia con el artículo de bateadores. Allá, decidir bien y producir eran casi independientes: Vladimir Guerrero decidía como uno cualquiera, y su .318 de por vida y sus 449 jonrones lo llevaron a Cooperstown. Esa independencia era el hallazgo. Aquí no hay tal separación: el que domina el conteo previene carreras, y punto.

Lo interesante está en las dos últimas líneas de esa tabla. El elogio de siempre para un lanzador es que no regala bases por bolas, y resulta que eso no predice nada: −0.091, cero prácticamente. Los ponches sí, y fuerte.

Y las dos mitades explican por qué:

Relación con las bases por bolas
Comando−0.632
Stuff+0.654
Tabla 5. Cuánto se parece cada mitad a las bases por bolas. Van en direcciones contrarias y con casi la misma fuerza.

El comando baja las bases por bolas. El stuff las sube. Con casi la misma fuerza, y en direcciones contrarias. Por eso el total queda en cero.

Léalo así: el lanzador que transita dentro de la zona de strikes regala pocas bases por bolas. El que tiene un repertorio hecho para lograr swings en blanco alarga los turnos —necesita más lanzamientos por bateador—, y en el turno largo aparecen las dos cosas: el ponche y también el boleto. Los dos pueden dominar el conteo igual de bien, llegando por caminos opuestos.

"No regala bases por bolas" describe un camino, no un destino. Por eso no dice nada de quién domina el conteo.

¿Y si son los bateadores que le tocan?

Si a un lanzador le tocaron muchos bateadores que le tiran a todo, se lleva ponches regalados. Si a otro le tocó una alineación paciente, sufre. Y a quién enfrenta no lo escoge él. Si ese fuera el caso, la tabla estaría midiendo la suerte del calendario.

Se puede medir. Desde 2008 se sabe si el bateador le tiró o no a cada lanzamiento, así que para cada lanzador se puede calcular el porcentaje de swing de los bateadores que enfrentó, ponderado por lanzamientos.

No se sostiene, y por dos razones.

La relación es cero: −0.033. El número de un lanzador no sube ni baja según cuánto le tiraran los bateadores que le tocaron.

Y no hay de dónde agarrarse. El swing de los rivales va de 44.9% a 47.9%, contra una liga en 46.4%. Tres puntos de amplitud en total. A nadie le toca una dieta de bateadores distinta a la de los demás; todos enfrentan prácticamente a la misma liga.

Lo mismo pasa con la zona. Lanzar en la zona de strikes ayuda al comando: ahí la relación es +0.463. Pero contra el Por 100, que es la columna que ordena la tabla, baja a +0.301. Es decir: lanzar mucho a la zona no es lo que pone a un lanzador arriba en la lista. Octavio Dotel es el que más la ataca de los 82, con 50.3%, y quedó segundo. Joaquín Benoit es el que menos, con 36.8%, y quedó 21. Los dos arriba.

El relevista tiene ventaja

De los 82, treinta y cinco son relevistas. Y como grupo les va mejor:

RolCuántosPor 100 promedio
Relevista35+0.315
Abridor32+0.199
Mixto15−0.083
Tabla 6. El número promedio según el rol.

La ventaja es real y tiene explicación. El relevista enfrenta al bateador una vez y no tres, así que nadie le coge el ritmo. Le buscan el emparejamiento por el lado que le conviene. Tira a máximo esfuerzo durante veinte lanzamientos en vez de administrarse durante cien. Y le tocan más bateadores emergentes.

Pero la ventaja no es suficiente: son +0.116, y Pedro le gana a los treinta y cinco relevistas siendo abridor.

El grupo que peor sale es el mixto, y eso también tiene sentido: el que va y viene entre la rotación y el bullpen suele ser el que no alcanzó ni para una cosa ni para la otra.

Ahora contra la élite

El +1.148 de Pedro es el número más alto de esta lista, pero la lista es de dominicanos. Para saber si es alto de verdad hay que medirlo contra los mejores lanzadores que ha visto el béisbol en estos treinta y cinco años, con el mismo método.

Escogí quince, y no al azar. Seis ya están en Cooperstown y varios de los otros van camino allá. Están los tres a quienes el béisbol les puso fama de comando —Greg Maddux, Curt Schilling, Roy Halladay— y los brazos que aterraban a la alineación contraria —Randy Johnson, Max Scherzer, Jacob deGrom—. Están los que hicieron las dos cosas: Roger Clemens, que compartió división y años con Pedro, Mike Mussina y John Smoltz. Y están las carreras enormes de los últimos veinte años: Verlander, Kershaw, Sabathia, Greinke, Félix Hernández y Johan Santana.

Si el método sirve para algo, tiene que colocarlos donde todo el mundo sabe que van, sin que nadie se lo diga.

AñosLanzamientosPor 100ComandoStuff
Pedro Martínez1992-200942,505+1.148−1.359+3.890
Randy Johnson*1989-200967,233+1.013−1.637+4.053
Curt Schilling*1989-200748,154+0.990−1.225+3.169
Jacob deGrom**2014-202523,737+0.900−1.435+3.070
Max Scherzer**2008-202547,801+0.838−1.487+3.150
Johan Santana2000-201231,523+0.761−1.738+3.221
John Smoltz*1989-200949,964+0.747−1.834+3.431
Clayton Kershaw2008-202543,075+0.715−1.395+2.922
Greg Maddux*1989-200860,493+0.641−0.837+2.202
Roger Clemens*1989-200762,950+0.630−1.835+3.586
Justin Verlander**2005-202558,106+0.565−1.572+2.796
Mike Mussina1991-200853,079+0.544−1.187+2.427
Roy Halladay1998-201340,798+0.524−1.272+2.466
Félix Hernández2005-201942,066+0.453−1.607+2.835
Zack Greinke2004-202353,242+0.396−1.443+2.562
CC Sabathia2001-201956,527+0.361−1.756+2.707
Tabla 7. Los quince de élite con el mismo método, y Pedro al lado. El asterisco marca a los que debutaron antes de 1989: la cuenta empieza en 1989, así que a ellos les falta el principio de la carrera. Los dos asteriscos marcan a los que seguían lanzando cuando se escribió esto, así que su cuenta todavía se mueve.

Seis de los quince ya están en Cooperstown: Maddux, Randy Johnson, Halladay, Sabathia, Smoltz y Mussina. De los demás, unos siguen lanzando y otros todavía no cumplen el tiempo que hay que esperar para entrar en la boleta. Ninguno lo pasa.

Y el método hizo lo que tenía que hacer. Los cuatro primeros lugares de comando son Maddux, Mussina, Schilling y Halladay, en ese orden.

El caso de Maddux es aparte hasta entre ellos: le saca tres décimas y media a Mussina, que es el segundo.

Y hay una rareza que apunta a lo mismo. La columna de comando es negativa para todos, siempre, por lo que ya vimos: al lanzador le va mal en promedio con lo que le dejan pasar, y lo único que cambia de uno a otro es cuánto.

De las 703 temporadas de este artículo que llegan a 1,300 lanzamientos, solo dos terminaron arriba de cero: Greg Maddux en 2000, con +0.019, y Mike Mussina en 2008, con +0.023.

Terminar un año en positivo quiere decir que el lanzador ganó terreno con lanzamientos que el bateador dejó pasar, en vez de perderlo como le pasa a todo el mundo.

Y hay algo que Maddux hacía que no cabe en ninguna columna: necesitaba 3.27 lanzamientos por cada bateador que enfrentó. Los otros catorce de élite necesitaban 3.80. Los 82 dominicanos, 3.80 también. Un catorce por ciento menos de trabajo que unos y que otros, y los dos grupos dieron prácticamente el mismo número.

Ahí está buena parte de por qué duró lo que duró. Maddux lanzó 5,008 entradas en su carrera, el único de esta tabla que pasa de cinco mil. Gastando catorce por ciento menos de brazo por cada hombre que enfrentaba, le alcanzó para más entradas y para más años.

Pero comando solo no alcanza. Maddux, el mejor comando de los últimos treinta años, termina noveno de los dieciséis. Mussina, segundo en comando, termina 12. Halladay, cuarto, termina 13.

Del otro lado pasa lo mismo. Johan Santana llega a +3.221 de stuff con un comando de los más flojos del grupo, y queda sexto. La columna de stuff, además, contesta una pregunta que valía la pena hacer: el arma de Santana no era la recta sino el cambio, y aun así su columna de stuff es la quinta más alta de los dieciséis. Lo que se cuenta es hacer fallar el bate, no la velocidad con que se consigue.

Encerrado por los dos lados

Aquí es donde se ve por qué Pedro encabeza. Póngalo entre los dos hombres que sí le ganan:

ComandoStuff
Curt Schilling−1.225+3.169
Pedro Martínez−1.359+3.890
Randy Johnson−1.637+4.053
Tabla 8. Pedro entre los dos que sí le ganan en una columna.

Schilling tenía mejor comando que Pedro. Randy Johnson tenía más stuff. Cada uno le gana en una columna, y los dos terminan por debajo de él.

Pedro no fue el mejor en ninguna de las dos cosas. Fue el segundo en las dos, y con eso les ganó a los quince.

Es lo mismo que pasa dentro de la lista dominicana con Bartolo Colón y Armando Benítez, uno primero en comando y el otro primero en stuff, los dos por debajo de Pedro. Con los mejores del mundo encima, el retrato no cambió: cambió de escala.

Las temporadas

Hasta aquí todo es carrera completa. Pero un lanzador no es un promedio de veinte años: tiene un año en que fue otra cosa.

Desde 1989, cinco de las diez mejores temporadas dominicanas son de Pedro

De las 465 temporadas dominicanas que llegan a 1,300 lanzamientos, estas son las diez mejores:

#LanzadorAñoLanzamientosPor 100ComandoStuffERA−FIP−
1Pedro Martínez19993,384+2.007−0.712+5.0394231
2Pedro Martínez20003,194+1.924−0.634+4.6343548
3Dellin Betances20141,357+1.684−0.552+4.4713642
4Octavio Dotel20041,490+1.532−1.227+4.2178277
5Pedro Martínez19973,380+1.504−1.738+4.5454557
6Pedro Martínez20011,823+1.484−0.827+3.8715338
7Dellin Betances20151,362+1.390−1.767+5.8713759
8Armando Benítez20001,356+1.389−1.969+5.8155977
9Carlos Mármol20101,403+1.381−1.818+6.5106250
10Pedro Martínez20023,132+1.318−0.811+3.5765054
Tabla 9. Las mejores temporadas dominicanas con el mismo método. ERA− y FIP− están puestos al lado para comparar: en esos dos, 100 es el promedio de la liga y menos es mejor.

Cinco de las diez son de Pedro. Y las dos primeras están solas: +2.007 en 1999 y +1.924 en 2000, cuando el tercero está en +1.684.

Ni el mejor año de la élite le alcanza

Ahora póngalo contra la élite. Los quince aportan 238 temporadas, y la mejor de todas es la de Randy Johnson en 2000, con +1.712. Detrás vienen su 1999, el 2002 de Curt Schilling y el 2019 de Max Scherzer.

Ninguna llega. Pedro tiene dos temporadas por encima de ese +1.712: 1999 con +2.007 y 2000 con +1.924, una detrás de la otra. Puesto en la tabla de arriba, el mejor año de toda la élite entra tercero. Y de las 465 temporadas dominicanas no hay otra que lo supere.

Vale decir en qué años ocurrió eso. Entre 1941 y 2025, la temporada de más anotación en Grandes Ligas es el 2000 y la segunda es 1999: 10.3 y 10.2 carreras por juego entre los dos equipos. Ninguna otra en ochenta y cinco años llega ahí, y son exactamente los dos mejores años de Pedro.

Y en la temporada suelta pasa exactamente lo mismo que en la carrera:

ComandoStuff
Pedro, 1999−0.712+5.039
Randy Johnson, 2000−1.314+5.165
Tabla 10. El mejor año de cada uno, partido en sus dos mitades.

Randy Johnson tuvo más stuff que Pedro incluso en el mejor año de Pedro. Y Pedro le saca casi tres décimas porque casi le dobla en comando.

Es el mismo retrato que en la carrera completa, repetido en el mejor año de cada uno.

Las quince mejores temporadas de todo el grupo

Pedro frente a los quince de élite: 253 temporadas entre todos. Estas son las quince mejores:

#LanzadorAñoLanzamientosPor 100ComandoStuffERA−FIP−
1Pedro Martínez19993,384+2.007−0.712+5.0394231
2Pedro Martínez20003,194+1.924−0.634+4.6343548
3Randy Johnson20004,105+1.712−1.314+5.1655653
4Randy Johnson19994,304+1.697−1.180+4.5565359
5Curt Schilling20023,756+1.645−0.450+3.4717555
6Randy Johnson20014,148+1.636−0.886+4.5975547
7Randy Johnson19953,639+1.614−1.261+4.7535245
8Max Scherzer20192,763+1.533−0.957+3.7746654
9Pedro Martínez19973,380+1.504−1.738+4.5454557
10Pedro Martínez20011,823+1.484−0.827+3.8715338
11Curt Schilling20032,463+1.470−0.889+3.6186559
12Randy Johnson20024,038+1.447−1.340+4.4735461
13Curt Schilling19973,503+1.390−1.093+4.0106961
14Randy Johnson19983,501+1.356−1.286+4.2967265
15Justin Verlander20183,419+1.346−0.983+3.5576267
Tabla 11. Las quince mejores temporadas entre Pedro Martínez y los quince de élite.

Cuatro de las primeras diez son de Pedro, incluidas las dos primeras. Y solo entran cinco hombres: Pedro, Randy Johnson, Curt Schilling, Max Scherzer y Justin Verlander. Los otros once —Maddux, Clemens, Halladay, Kershaw, Greinke, Sabathia, deGrom, Johan Santana, Félix Hernández, Mussina y Smoltz— no ponen una sola temporada entre las quince mejores.

Lo que dicen los números

Tres cosas quedan de todo lo anterior.

Comando y stuff son dos habilidades distintas, y tienden a estorbarse. Bartolo Colón fue el mejor de los 82 poniendo la pelota donde quería y el peor haciendo fallar el bate contrario. Armando Benítez, lo contrario. Casi nadie tiene las dos.

"No regala bases por bolas" no significa nada. Las bases por bolas no predicen quién domina el conteo, porque el comando las baja y el stuff las sube con la misma fuerza. Lo que sí predice es cuántas veces logra que el swing no llegue a nada.

Y hacer las dos cosas es lo excepcional. Pedro Martínez es el único de los 82 que está entre los seis mejores en comando y en stuff a la vez. Por eso encabeza la lista, por eso las dos mejores temporadas de todas son suyas, y por eso les gana a los quince de élite.

Las fórmulas estadísticas no saben quién es Pedro Martínez. No conocen los tres Cy Young, ni el 1999, ni la primera boleta de Cooperstown. Solo contaron lanzamientos, uno por uno, y compararon cada uno con lo que hacía la liga en ese mismo conteo.

Llegaron a lo mismo que uno ya sabía: Pedro el Grande es el mejor, y punto.

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Fuentes