Produjo 5.7 carreras de valor: 2 hits, 1 jonrón y 6 empujadas contra Detroit Tigers.
Es uno de los 42 dominicanos con un juego de 5+ carreras de valor generadas.
Produjo 5.7 carreras de valor: 2 hits, 1 jonrón y 6 empujadas contra Detroit Tigers.
Es uno de los 42 dominicanos con un juego de 5+ carreras de valor generadas.
Walk-off dándole la vuelta al juego contra Minnesota Twins, ante Eddie Guardado: iban 4-5 abajo en el 9no inning, con 1 out.
Es uno de los 68 dominicanos con un walk-off estando abajo en el marcador. Para él fue la 1ª de sus 5 veces.
Anotó 5 carreras contra Texas Rangers: 5 hits.
Es uno de los 10 dominicanos con 5+ carreras anotadas en un juego.
Debutó en Grandes Ligas con un juegazo contra San Francisco Giants: 3 hits en 4 turnos y 1 empujada.
Es uno de los 11 dominicanos con un debut de 1.5+ carreras de valor.
Dio el batazo que decidió el juego contra Milwaukee Brewers, ante Dan Jennings: en el 8vo inning, con 2 outs, con el juego en la línea.
Es uno de los 203 dominicanos con un batazo que decidió un juego. Para él fue la 1ª de sus 6 veces.
Llegó a 100 salvados de por vida, contra San Diego Padres: ese día cerró 2 entradas.
Llegó a 400 bases robadas de por vida, contra New York Mets: ese día se robó 1. Solo 2 dominicanos han llegado ahí.
Llegó a 100 victorias de por vida, contra Florida Marlins: ese día lanzó 6 entradas y permitió 2 limpias.
Walk-off sin batear la pelota contra Los Angeles Angels: boleto con las bases llenas, en el 9no inning, con 1 out.
Es uno de los 26 dominicanos con un walk-off sin batear la pelota.
Walk-off de jonrón contra Boston Red Sox, ante Joe Hudson: en el inning 10, con 2 outs, y empujó 2.
Es uno de los 98 dominicanos con un walk-off de jonrón. Para él fue la 1ª de sus 9 veces.
Walk-off dándole la vuelta al juego contra Toronto Blue Jays, ante Brendon Little: iban 3-4 abajo en el 9no inning, con 1 out.
Es uno de los 68 dominicanos con un walk-off estando abajo en el marcador.
Completó el 30-30 contra Philadelphia Phillies: cerró la temporada con 34 jonrones y 37 robos.
Es uno de los 9 dominicanos con una temporada de 30+ jonrones y 30+ robos. Para él fue la 1ª de sus 2 veces.
Debutó en Grandes Ligas con un jonrón en su primer turno, contra Houston Astros ante Justin Verlander: en el 1er inning, y empujó 2.
Es uno de los 15 dominicanos con un jonrón en su primer turno de Grandes Ligas.
Conectó 3 jonrones contra Boston Red Sox: 6 empujadas y 12 bases.
Es uno de los 36 dominicanos con 3+ jonrones en un juego.
Le puso el sombrero dorado a Jerry White, de Montreal Expos: lo ponchó 4 veces.
Es uno de los 16 dominicanos en ponchar 4 veces al mismo bateador en un juego.
Dio el batazo que decidió el juego contra Detroit Tigers, ante Charlie Morton: en el 4to inning, con 2 outs, con el juego en la línea.
Es uno de los 203 dominicanos con un batazo que decidió un juego. Para él fue la 6ª de sus 6 veces.
A Lariel González le alcanzó para tres bateadores; a Pedro Santana, para atrapar un elevadito. Uno de cada quince dominicanos que empiezan a jugar profesionalmente llega, y la mitad no pasa de 97 juegos.
Ningún jugador había conectado tres jonrones en su primer juego de Grandes Ligas. Báez lo hizo en Wrigley Field, y su debut pasó a ser el de mayor valor entre los dominicanos.
El WAR junta en una sola cifra todo lo que hace un pelotero —batear, correr, fildear, lanzar— y lo traduce a victorias: cuántas aporta por encima del jugador que cualquier equipo consigue gratis. Aquí está cómo se arma, por qué Baseball-Reference y FanGraphs no dan lo mismo, cuánto paga el mercado por cada victoria y qué le advierten sus propios autores.
El WPA mide cuánto movió cada jugada la probabilidad de ganar. El leverage index da vuelta la pregunta: cuánto se podía mover, cuánta tensión carga un momento antes de que pase nada. Tom Tango lo dejó en una sola cifra —1 es un momento promedio, y un turno para ganar en el noveno vale diez veces más—.
La RE24 mide, en carreras, cuánto vale cada jugada. El Win Expectancy da el paso siguiente: la probabilidad de ganar el partido, sacada de miles de juegos reales. De él nace el WPA, que mide cuánto mueve cada jugada esa probabilidad y detecta los momentos más memorables del béisbol.
El wRAA convierte el wOBA en carreras sobre el promedio; el wRC las cuenta enteras; el wRC+ las ajusta por liga y parque y las lleva a una base de 100. Tres pasos de una misma cadena
La efectividad le carga al lanzador los hits que dependen de la defensa y de la suerte. El FIP los borra: mide al abridor únicamente por sus ponches, sus boletos y sus jonrones —lo único que de verdad está en sus manos— y lo devuelve a la escala de la efectividad, apoyándose en una constante igual que el wOBA se apoya en el OBP.
El wOBA toma los pesos lineales —el valor en carreras de cada jugada— y los reordena en una sola cifra puesta en la escala del OBP, para medir cuánto produjo un bateador sin mezclar peras con manzanas.